Vanessa Pey (Tarragona, 1973) es una artista visual, que utiliza video, fotografía e instalación para crear obras de carácter experimental con un fuerte contenido emocional. En la exposición Desiring Epidermis, concebida para la galería Sergi Sánchez de Barcelona, presenta un conjunto de obras inéditas que exploran el cuerpo desde el punto de vista de la identidad, las emociones, la ambigüedad y los procesos de transformación.
En esta serie de trabajos, la artista reflexiona sobre la cualidad de la piel como una suerte de disfraz o camuflaje que permite probar diferentes sensaciones e identidades. La epidermis deja de ser membrana protectora para convertirse en lo que el comisario Gabriel Virgilio Luciani llama con precisión un substrato performativo: algo que se actúa, se construye, se negocia. El cuerpo no como dato anatómico sino como proceso en curso. Este desplazamiento enlaza directamente con la trayectoria de Pey desde los años 90, cuando comenzó a trabajar con cuerpos que escapaban a la normatividad de género.
Lo que la muestra actual añade a esa tradición es la incorporación de la noción de flujo morfológico: los cuerpos aquí no son simplemente no normativos, sino que están activamente en tránsito, en proceso de convertirse en otra cosa. La exposición no fotografía identidades, fotografía transformaciones.
Roberta Bosco

Desiring Epidermis de Vanessa Pey gira en torno al llamado “body horror” u “horror corporal”, entendido en el mundo del cine como un género de películas cuya trama se centra en el cuerpo como un ente que desafía las lógicas y expectativas biológicas normativas. En lugar de un monstruo exterior, el “body horror” explora un monstruo que surge desde el interior del propio cuerpo.
Consciente de que la piel engaña, camufla y puede mutar, la epidermis como material adquiere un interés particular en la nueva obra de la artista, que tensa de manera extrema la relación que mantenemos con nuestra piel, jugando con un posible deseo de experimentar otras pieles. Desnuda nuestros erotismos más íntimos y ofrece un laboratorio en formato expositivo donde vemos fusiones, mutaciones, fragmentos e intentos de transformación.
Gabriel Virgilio Luciani

